Alfredo Sadel (inmortalizado)


Alfredo Sadel (inmortalizado)

Alfredo Sadel, cuyo verdadero nombre fue Manuel Alfredo Sánchez Luna, fue un destacado cantante, compositor y actor venezolano nacido en Caracas, el 22 de febrero de 1930 y fallecido el 28 de junio de 1989.
Su vocación musical inició en el coro del colegio salesiano donde estudiaba. Sin embargo, siendo aún un niño se vio obligado a abandonar sus estudios, pero siguió con su formación vocal y escénica con los padres Calderón y Sidi. Para aquel momento no sabía que tendría una carrera prolífera que lo llevaría a latitudes como en México, Estados Unidos, Argentina, España, Italia, la Unión Soviética, entre otras.
Gracias a su talento natural para el dibujo y la pintura, pudo realizar caricaturas para el diario La Esfera y la revista Fantoches. Esta habilidad le permitió, además, trabajar para una agencia publicitaria y con el dinero obtenido pudo ayudar a su familia, económicamente hablando, y logró pagar la grabación de su primer disco de 78 rpm, con temas como “Desesperación” y “El diamante negro”.
Sus inicios no fueron fáciles: en 1946 fue abruptamente sacado de un estudio de grabación, pero la humillación le sirvió para conocer a Mariano Suárez, artista que lo apadrinó y le abrió varias puertas; de hecho, Sadel obtuvo una beca y logró poder acceder en distintos estudios de grabación para ensayar.
En 1948 lanzó su segundo disco, de la mano con la empresa Discos Rex, e incluye en el pasodoble “Diamante negro”. Aunque tuvo un sonido deficiente, al ser grabado en los altos del Teatro Municipal, fue un éxito rotundo pues fueron vendidas 20 mil copias.
Sin embargo, la música no fue todo para Alfredo Sadel. En 1950 incursionó en el cine, al participar en el filme “A la Habana me voy” y un año más tarde protagoniza “Flor del campo”.
En 1952 viajó a Estados Unidos, donde actúa en el teatro Chateau Madrid acompañado por el también venezolano Aldemado Romero (quien era su amigo) y su orquesta. A partir de ese momento su fama fue imparable.
Uno de los grandes logros Sadel fue haberse convertido en el primer venezolano en actuar en la televisión estadounidense, al ser contratado y presentado en el show del animador Ed Sullivan y en el programa “Chance of a lifetime”. Gracias a estos logros, fue reconocido por la prensa extranjera como “El artista latino más popular de la televisión norteamericana”.
La empresa cinematográfica Metro-Goldwyn-Mayer solicitó sus servicios, en 1958, para incluirlo en varias películas. Aunque no se concretó ninguna participación del caraqueño en alguna cinta, sí permitió proyectar aún más su carrera.
Luego viajó a México, donde ya era aclamado, y filmó “El ratón”, “Tu mirada”, “Tres balas perdidas”, “El buena suerte” y “En casa feria, un amor”.
Su carrera como actor finalizó con la producción mexicano-venezolano “Martin Santos, el llanero”, que contó con musicalización de Juan Vicente Torrealba y José Sarabia.
Con el inicio de la década de los sesenta, Alfredo Sadel también comenzó con un nuevo perfil en su carrera. Fue específicamente en 1961 que presenta la zarzuela “Los gavilanes” en el Teatro Nacional de Caracas, y con esto parte a Milán, Italia, para afinar su calidad vocal. Giró por Alemania, Belgrado, Hungría, España, la Unión Soviética, Suiza e incluso a Siberia, para llevar su propuesta lírica.
El éxito siguió en los setenta y ochenta, pero hacia el final de esta última década su salud decayó hasta que lamentablemente se despidió de este mundo, ese que conquistó con su talento desbordado en más de 2 mil canciones, distribuidas en casi 200 discos de 78 reproducciones por minuto, así como 130 LP.

Página 1 de 11