ÁNGEL ÁVILA (INMORTALIZADO)


ÁNGEL ÁVILA (INMORTALIZADO)

Hablar de Ángel  Ávila, es hablar del  hombre sencillo del campo, del llanero que ama su tierra  y le canta con versos que fluyen en forma natural con verdadero sentimiento.

Le cantó al llano, a la faena diaria, a la cotidianidad del llanero, al amor, a la esperanza, a las vivencias, sin faltar dentro de su repertorio, las canciones  que muestran la picardía y humor llanero. Compuso gran cantidad de pasajes y golpes recios, y también  se destacó en las artes del contrapunteo.

Las canciones de Ángel Ávila, son un libro abierto a la llanura, con sus  letras cargadas de poesía y sobre todo  de detalles simples  de la vida  en las pampas venezolanas. Nació en Las Mercedes del Llano, estado Guárico, donde absorbió la pasión por la llanura, mediante las vivencias propias del hombre de campo.

A su lado, siempre, Bárbara, quien vivió a la sombra de su “Bonito Araguaney” compuesto por Ángel para su esposa, para ella, como lo decía contenta a sus amigos y conocidos con el orgullo de ser su compañera y diligente protectora con quien compartió las verdes y las maduras y quien en silencio lo reclamó para que estuviera con ella en el cielo, un año después de partir para siempre. Ángel Ávila, sabía que sus romances contenían la raigambre del suelo y cielo espacioso que es el llano que cabe en el pecho de los que allí habitan, “hombres que huelen a botalón y tranquero, a corral de madrugada y a becerro en el chiquero, a soga rejo y totuma, silla y potro cerrero” como decía orgullosamente, pero en el infinito lugar de sus creaciones, está un drama mucho más ancestral que contiene la amalgama de la nostalgia india, el lamento del arriero árabe y las armonías del cuatro medieval que llevaron los jesuitas en vihuelas que luego se convirtieron en guitarrillas (cuatro) y que conjugaron en estos tiempos los cantares y los romances de Ángel Ávila.

Estos tiempos reclaman el reconocimiento de nuestros valores patrimoniales como Ángel Ávila, y que debemos como deuda al pueblo venezolano en la consecución de sus derechos culturales y en el afianzamiento de la soberanía nacional.

“El Rey del Pasaje”, “El Gigante del Pasaje”, “El Maestro del Pasaje”, así llamaban a Ángel Ávila los amantes del canto llanero, del cual fue un gran exponente este vocalista nacido y criado en Las Mercedes del Llano, donde escribió, cantó y dejó para la posteridad más de trescientas composiciones.  Ángel Ávila, ocupó un lugar prominente entre los más destacados cantores del llano venezolano, el mismo que le sirvió de inspiración constante, y su musa inacabable le permitió pintar fielmente, como en una fotografía, sus sabanas, ríos y faenas llaneras”.

Ángel Ávila murió el 22 de diciembre de 2010, en su Guárico natal, tras dejar para la historia de la música venezolana una larga trayectoria artística que lo llevó a recorrer los distintos caminos del llano. Al hablar de Ángel Ávila, lógicamente hay que mencionar su otro gran éxito, “Corazón no llores más”, tema que compuso con José Vicente Rojas y grabó en 1969 en un disco de 45 revoluciones por minuto.

 

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